“¿Por qué gastáis el dinero en lo que no es pan, y vuestro trabajo en lo que no sacia? Oídme atentamente, y comed del bien, y se deleitará vuestra alma con grosura”. Isaías 55:2
“Porque ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma?” Mateo 16:26
“Cuídate de no olvidarte de Jehová tu Dios… no suceda que comas y te sacies y edifiques buenas casas en que habites… y se enorgullezca tu corazón y te olvides de Jehová tu Dios…” Deuteronomio 8:11/14. Pero pone muy poca atención a su verdadero problema: Está sólo, vacío, separado de Dios.
“Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros”.
Isaías 53:6
“Por cuanto todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios”.
Romanos 3:23
El hombre ha intentado hacer su propio puente para alcanzar a Dios.
“Nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho”.
Tito 3:5
“Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras para que nadie se gloríe”.
Efesios 2:8/9
Dios, viendo la condición del hombre y su imposibilidad, queriendo en su amor salvarlo, hizo una obra.
“Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.”
Hechos 4:12
“Porque de tal manera amo Dios al mundo, que ha dado a su hijo unigénito para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”.
Juan 3:16
Cada persona debe tomar su decisión, Jesús le invita a venir a él.
“Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al padre, sino por mí.”
Juan 14:6
Con estas verdades, quiero invitarle a que se arrepienta de su pecado, poniendo su fe en Cristo Jesús y en su obra para la salvación. En el lugar donde se encuentre ore a Dios pidiendo su perdón y recibiendo a Cristo por la fe en su corazón.
Dios dice que el que cree por la fe recibe perdón de pecados y vida eterna. “Más a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios.” Juan 1:12.